11 de abril de 2011

Vete a la mierda;


No sé como explicarme ya, al fin y al cabo, ¿de qué me sirve? Cada vez que intento hablar algo contigo por las 'buenas', llegas, coges y me interrumpes, cómo si opinión ya no importara. Pero, ¿sabes una cosa? Eso ya, me exactamente lo mismo, cariño, me cansé de ir detrás tuyo, de intentar ser buena, y no conseguirlo, pero por lo menos lo intentaba, cosa que tú, con otros temas, no hacías ni aunque te dieran lo que más quisieras. Egocéntrico. Cabrón. Creído. Gilipollas. Cuatro adjetivos que te van, que ni pintados. Desagradecido de las narices... ¿Pero de qué vas? Tú, hablas de mí, de mi supuesto estado de 'malcriada' y de mentalidad de niña de dos años pero acaso, te paraste alguna vez,¿te paraste delante de un espejo y mirarte a tí, y observar lo que eres? 



Te mereces un premio chavalín. Pero no uno cualquiera, no. Un premio a la persona más engreída y necia de todo Oviedo, por lo menos. Espero, que algún día. Hoy o mañana. Te topes con alguna persona que te trate igual que me trataste a mí. Igual que me mandaste a la mierda e igual que intentaste agotarme hasta la más mínima gota de ilusión de creer en lo que de verdad me importa. Que sepas, que esta batalla no la vas a ganar. Pero ni tú, ni yo. Subnormal. 

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