15 de marzo de 2012

22ACT

Llámalo nostalgia si quieres, porque al segundo de irte ya te necesito a mi lado otra vez; llámalo egoísmo también, porque te quiero solo para mí, cada centímetro y milímetro de tu cuerpo pegado a mí, cuales imanes opuestos se atraigan; llámalo hambre, hambre de ti, porque ningún beso tuyo me sacia del todo, todos se me quedan cortos, y cada abrazo, es como un granito de arena contribuyendo a ese montoncito de arena al que llamamos 'nosotros'. Puedes llamarlo de cualquier forma, pero sea la forma cual sea de la que lo llames, siempre tendrá que ver con lo mismo, con nosotros. Porque nada me sacia de ti. Son tantas las ganas de ti, que no se quitan ni contigo. Por eso, tú puedes llamarlo de cualquier forma, pero para mí siempre tendrá tu nombre y apellidos, ¿Como una adicción a la que le coges vicio y ya nada te puede separar de ella? Pues igualito es lo que me pasa a mí contigo. ¿La cura?. Bueno, la cura puede que sea simple, pero es un largo tratamiento: prométeme una vida entera a mi lado, compartiendo cada buen, y no tan buen momento, cada sonrisa con cada lágrima. Prométeme un infinito por infinito, y yo, te prometo que me entregaré al día al máximo, solo para ti.

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