por muy mal que te vayan las cosas, por lo muy torcidas que vayan, siempre habrá algo que te haga mirarlas con otros ojos, y que en vez de que te entren ganas de llorar por lo mal que esté todo, que te entren ganas de reir, y pensar que no todo tiene un final triste, bueno no casi todo.
Cuando llueva, tú sé diferente a los demás, cierra el paraguas y ponte a bailar debajo de la lluvia, como si la vida te fuera en ello, como si el mundo se fuera a terminar y no hubiera un mañana. Algún día, echaras de menos sentir la lluvia caer sobre tu piel-
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