5 de abril de 2011

sensación de echar de menos#

7:46 de la mañana. Viernes, 1 de abril del 2011. Otro día más, la misma rutina de siempre, los mismo hábitos semanales, la misma vida de siempre. Nada ha cambiado, ni lo hará. No he cambiado, ni lo haré. Quizá, porque noto que no lo he hecho, sigo sentándome con la espalda torcida y apoyándome sobre el hombro que desde hace meses me duele. Sigo comiendo onzas de chocolate para calmar un poco las penas. Sigo llorando cada vez que me acuesto todas las noches, y recuerdo cada uno de los momentos juntos. Sigo replicando y queriendo llevar la razón cuando alguien me riñe, y no la tengo. Sigo sin cuidarme, sigo pasando de la mierda de la enfermedad que me tocó. Sabes, sigo teniendo cada uno de los defectos que tenía hace meses, no todos, pero la mayoría aún los conservo. Sigo recordando dos cifras, que quizá, ahora mismo me estén causando daño. Sigo teniendo la esperanza de qué algún día, todo vuelva a su cauce, de que algún día, todo esto no sea más que un puto recuerdo que tanto me atormentó. Sigo escribiendo mensajes que al fin y al cabo, acabé borrando porque no tenía la suficiente valentía de enviártelos. Sigo haciendo los mismos comentarios sobre, cuanta envidia me da ver dos enamorados abrazados o cogidos de la mano, por la calle. Te sigo queriendo igual que desde la primera vez que me dijiste un -te quiero-, y era sincero. Sigo igual de triste que el día de San Valentín... sigo igual que hacecasi un mes; recordando todas esas promesas que nunca serán cumplidas; promesas, que se esfumaron igual que una mota de arena con el viento. No me gusta ser muy masoquista conmigo misma pero, en este caso, me resulta inevitable; sigo mintiéndome a mí misma diciéndome que ya no te quiero y que fuiste algo que no tuvo sentido en mí, pero me sigo equivocando, porque sin embargo, siempre tuviste sentido en mi vida. Fuiste tú quien le dio sentido, hasta el día de hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario